sábado, 9 de febrero de 2019

Breve viaje a la radio de los 70

…la última canción del programa de hoy, especial de San Valentín, viene de la mano de “el dúo dinámico” y su éxito “RESISTIRÉ”. Se lo dedica Pedro Sánchez a sus queridos amigos Quim Torra, Pablo Iglesias, Albert Rivera, Alfonso Guerra, Carles Puigdemont, Elsa Artado, Santiago Abascal, Ada Colau, Inés Arrimadas, Iñigo Errejón, Felipe González, Irene Montero y Joan Tardá todo su cariño; muy en especial a Pablo Casado.
Que suene RESISTIRÉ

lunes, 28 de enero de 2019

Castas y encastados

    Yo ya me hago un lío. A ver: dicen que ahora hay tres partidos de derechas. Bueno, uno de centro de derecha, otro de derecha y otro de extrema derecha. Mientras tanto, en vez de aprovecharse  la izquierda española sigue a lo suyo, sin escarmentar, sin aprender la lección y se vuelve a dividir como hace una célula en crecimiento.
    Creo que el único momento de la historia en que la izquierda se unió fue en las generales de 1936 bajo el paraguas del Frente Popular, pero unos pocos años después se enzarzó en una guerra civil dentro de la Guerra Civil.
    Con lo de Podemos o, a menor nivel, la defenestración de Gaspar Llamazares, todo un referente de Izquierda Unida, ya he perdido la cuenta de las veces que la izquierda española se ha fileteado a ella misma. A este paso van a tener más listas que votantes, como leía hace unos días en un foro. “3 militantes, 4 partidos” decía esta persona, mucho más ilustrada que yo en temas políticos. 
    Dentro de la discrepancia en muchas cosas, debo de decir que Errejón, la verdad, sí me caía bien. Pero ha demostrado lo mismo que han hecho otros que se fueron de su partido y montaron otro por discrepar con la cúpula o por no poder acceder a ella: codicia y egoísmo.  
    ¿Qué queda de aquel primitivo Podemos que venía a cambiar al mundo, a devolver las instituciones al pueblo, que sacudía al Ibex-35, a los fondos de inversión, a las grandes compañías, a la casta política, a los apoltronados, al sistema, a la injusticia, al capitalismo salvaje? Poco, la verdad, poco. Algunos de los que abominaban de la “casta” hoy están encastados. Los egos, desbordados. Han caído en lo que yo llamo la “trampa del sillón”. Sí, esas poltronas te hacen creer que estás en el Monte Olimpo, empiezas a percibir remuneraciones bastante altas, tienes asistentes, secretarios, un chófer te trae y te lleva a casa y, al final, pierdes el sentido de la realidad; nuestra realidad, la de la gente corriente. El político, sin darse cuenta, sale de nuestro universo y entra en otro que tiene un nombre: “CASTA”. Esto le pasa a muchos con el paso del tiempo pero no creía que a Podemos le iba a ocurrir tan pronto.
   Recuerdo que entraron en las instituciones hace menos de cuatro años y su irrupción fue casi una revolución. La compararía con el  paso de la locomotora de vapor a la eléctrica sin pasar por la de gasóleo. Así de contundente.
    Pero, la Física no miente; todo lo que sube tiene que bajar. El problema es que si asciendes muy alto el sopapo ulterior puede ser de antología. Me pregunto qué pasará aquí con Ganemos Caudete. ¿Presentará Podemos marca propia? ¿A quién elegirá como candidatos? ¿Qué harán los concejales actuales? ¿Hará Albacete de su capa un sayo o dejará trabajar a las bases locales? ¿Cuántas candidaturas de izquierda habrá al final en el pueblo?
    Está todo tan abierto que a día de hoy no me atrevo a pronosticar, pero van a pasar muchas cosas de aquí a mayo.
   Pudo intuir (y no voy a desvelar) quién puede ser la lista más votada en Caudete pero también tengo la sensación de que hasta el día 26 de mayo sobre las 21,00 horas, cuando empieza a llegar el 10% del voto escrutado, no vamos a saber por dónde van los tiros. E intuyo también que habrá muchos votos en clave nacional. Tanto en Caudete como en el resto de pueblos de España. 
    Lo que sí vaticino es que desde el punto de vista informativo va a ser la noche más apasionante que haya vivido hasta ahora, de esas que hacen época. Y llevo muchas desde 1983.
   Para acabar esta serie de reflexiones diré que (y lo constatan los expertos en demoscopia) el sentido del voto está ahora mucho menos decidido que antes, incluso instantes antes de entregar el sobre al presidente de la mesa electoral.
    Salvo, eso sí, el sufragio de los muy convencidos; los devotos de una marca, los que nunca cambiarán de color sea quien sea el líder y pase lo que pase. Ocurre también que esos “suelos electorales” son cada vez más delgados. Antes eran como una losa de terrazo; ahora son como una plaqueta de gres.
    Por último opino que los partidos no deberían molestarse en redactar programas electorales y gastarse el dinero en bonitos y coloridos folletos. Prácticamente nadie los va a leer. 

miércoles, 9 de enero de 2019

Sangre obrera

     Hacía tiempo que no veía en papel una edición del periódico del PSOE “La Calle”. Puede que tenga que ver que se acercan las elecciones pero me parece muy bien que se sigan manteniendo estos soportes a pesar de que las redes sociales en sus diversas formas ya nos traen información instantánea, pero también nos transmiten muchos bulos. Leer en papel el periódico o un libro es un buen ejercicio y a mí me gusta. No debemos permitir que decaiga.
    Cuando en 2012 regalé mi archivo físico al ayuntamiento (por cierto no sé que uso se ha hecho de él) le sugerí al alcalde Mollá que sería bueno recuperar la revista La Villa como medio de comunicación pero, en fin, aquello se lo llevó el viento. Sea como sea defenderé la libertad expresión como pilar de la democracia. La defiendo y la defenderé provenga de donde provenga. Pero con los límites que debe marcar la seriedad, el rigor y el buen gusto.
   Y como decimos en la jerga, cambiamos de asunto.
   Vaya por delante que nunca me ha gustado el término “recursos humanos”. Parece a las personas nos ponen al mismo nivel que otros recursos de una empresa: financieros, energéticos o logísticos. Me gustaba más “director de personal”, “jefe de personal” o “responsable de personal”. A mi me suena más humano, mira por dónde. No sé quién lo acuñó pero nunca me ha sonado bien. A renglón seguido del artículo de opinión de mi buen amigo Miguel en Caudete Digital, creo que hay decisiones empresariales que al trabajador corriente como yo le resultan incomprensibles.
   Lo que he notado a lo largo de mi carrera profesional es que cuando más grande es la empresa más impersonal se vuelve. Los que trabajamos para grandes grupos ya sabemos que somos meros números. Un código.Y también sabemos que a la dirección sólo le interesa la cuenta de resultados. Cuanto más beneficio, mejor. No importa al coste que sea. Y si en el camino cae algún trabajador, creerlo; ya no les importa en absoluto. Ese “número” se sustituye por otro y ya está. No recuerdo si fue Marx u otro humanista el que dijo que el capitalismo caería fruto de sus propias contradicciones; o algo así.
    Tanto en el siglo siglo XIX como ahora las compañías  saben que hay más oferta de trabajadores que demanda y se aprovechan. No he leído al completo “el capital” sólo párrafos sueltos pero es suficiente para constatar que hay cosas que no han cambiado demasiado, salvo los inicuos horarios que había antes. Bueno, ahora que caigo me han contado un caso terrible donde la gente trabaja 13 o 14 horas diarias. Tendrían que aplicar la “Ley Fabril” que estableció el Reino Unido para acabar con esas barbaridades. Pero nadie dice nada. El que proteste ya sabe que el mes siguiente tendrá que ir a fichar… a la oficina de empleo.
   Hoy hay muchos directivos de grandes compañías que presentan rasgos psicopáticos. También hay políticos. A ver: psicópata no quiere decir asesino ni loco, nada más lejos. Psicópata es el que no empatiza con su semejante. Es incapaz de ponerse en el lugar del otro. No siente ningún remordimiento si tiene que prescindir de uno, diez o cien trabajadores. Algunos les llaman “tiburones” por su agresividad, pero creo que no es buen ejemplo; el tiburón, como cualquier animal salvaje, ataca para comer o para defenderse.
    ¿Echan a un trabajador de Crisnova-Vidrala tras 29 años de servicio, y encima tras una baja? Pues, mirad, tampoco me sorprende demasiado.
   Sabed que en los últimos 10 años, en mi sector empresarial han ido a la calle cientos de trabajadores con el único propósito de las compañías de adelgazar la masa salarial. Un trabajador con 20 o 25 años en una empresa sale caro. Así, con toda la desfachatez se lo dijeron a un compañero de prensa escrita cuando le echaron: “nos sales caro”. Así que, aunque sea injustificado, mezquino y miserable se prescinde de un trabajador con mucha antigüedad ya que a renglón seguido la empresa podrá contratar a alguien para pagarle un 50% menos de sueldo y con unas condiciones y derechos por los suelos. Añadiría también el concepto “falso autónomo”, una práctica fraudulenta muy presente.   
    Esto nadie lo controla; incluso a los políticos de alto nivel no les interesa controlarlo. Sería cerrarse ellos mismos la puerta de entrada a algún consejo de administración.
    Mientras escribo esto, recibo la funesta información de que Mediaset va a cancelar dos de sus espacios informativos y “reubicará” (¿?) a los trabajadores. Lo que yo decía, sólo importan los billetes. Por cierto, ¿sabéis quien manda en Mediaset-España?
     El caudillo de Mediaset-Italia. Eso es, Silvio Berlusconi. ¿Qué se puede esperar de semejante personajillo? Al final, todo cuadra.
    En fin, los trabajadores (al menos los del sector privado que es lo que conozco) estamos vendidos y esto nadie lo controla. ¡Ah! ¿Los sindicatos? Hace mucho que perdí la fe en ellos. Conozco gente muy maja en los dos sindicatos mayoritarios de Alicante pero ya no son lo que eran… para regocijo del gran capital.
    Hay otra frase muy buena que oí en una película de Billy Wilder: “el capitalismo es como una sardina muerta en la basura, reluce pero apesta”. ¿De verdad que vivimos en una sociedad más justa? No creáis, no.  Por desgracia, la sangre del trabajador sigue siendo el lubricante de la maquinaria del capitalismo. Puede que algún día colapse debido a su propia ambición, sus propias contradicciones y su propia inconsciencia, pero me temo que yo no lo veré.
   

sábado, 29 de diciembre de 2018

Probar tu propia medicina

    Hay que felicitar al ministro de Fomento, José Luis Ábalos; ha cumplido su palabra. Dijo que el tramo de la A-33 entre Caudete y Yecla saldría a concurso a finales de año y así ha sido. Parece que el horizonte de 2022 para su terminación completa está despejado.
   En un post anterior había expresado mi temor a que hubiera una nueva paralización al producirse un cambio de gobierno. No debería pasar pero pasa. Esta vez no; Ábalos ha seguido la programación que ya tenía establecida el anterior Ministro, Iñigo de la Serna, y ello es motivo de felicitación.  El llamado “arco noroeste de Murcia” que también salió a licitación la semana pasada, hará más cómodas y rápidas las comunicaciones con Andalucía y la circulación se repartirá entre la A-7 y la A-33 hacia el Mediterráneo-norte.
   Y en Andalucía me quedo.
   Vaya por delante que no me gusta reprochar mediante el “te lo dije”, “te lo advertí”, “¿lo ves?” ó “ahora te aguantas”. Ni tampoco me alegra que nadie pruebe un trago de la amarga medicina que ha aplicado a los demás. Pero estos últimos días, el PSOE se lo ha buscado.
   Como premisa recordaré mi defensa desde hace muchos años de que debe gobernar la lista más votada en cualquier convocatoria. Por ley debería ser así. Gane quien gane y sea quien sea. De esta manera, el presidente del Gobierno, el presidente de comunidad o el alcalde sí seria designado directamente por los ciudadanos. Recuerdo que ahora no ocurre así; los ciudadanos votan una lista y después son los parlamentos o ayuntamientos los que designan al gobernante. Una vez elegido, y al cabo de un tiempo prudencial, está la herramienta de la moción de censura para desplazar a aquellos gobiernos que se muestren inútiles e incapaces. En España, el problema que veo, es que los partidos, según les conviene, hacen una interpretación un tanto retorcida de la voluntad popular y la disfrazan de cualquier eufemismo. “Gobiernos de progreso”, “gobiernos plurales”, vamos; son mociones de censura anticipadas.
Y nosotros mismos ya no votamos a favor “de” sino en contra “de”. Buscamos el voto que más daño hace al que no nos gusta. Interpretamos que si menganito ha obtenido 1.900 votos y el resto 2.600, es que ese “resto” no quiere a menganito. Creo que por ahí no vamos bien.
Ya hace años el PP propuso una modificación de la Ley Electoral para que fuera designado el candidato más votado pero el PSOE se opuso. Le recordé en 2011 a un exconcejal socialista del pueblo, que si su partido hubiera aceptado esa modificación de la Ley, Vicente Sánchez Mira habría seguido siendo alcalde ya que fue el candidato de la lista más votada. Y, hoy, Susana Díaz, sería presidenta de la Junta de Andalucia. El PSOE se opuso por una razón; siempre ha encontrado aliados para gobernar cuando no tenía mayoría, incluso sin haber ganado las elecciones como pasó en muchas comunidades y municipios en 2015. El PP no tenía esos aliados naturales. Ahora Susana Díaz está en el otro lado. No tiene razón cuando clama que el PSOE ha sido el más votado en Andalucía  y que el PP ha obtenido el peor resultado de su historia. (Bueno, técnicamente sí la tiene pero moralmente, no).
   Recuerdo lo que pasó en Caudete en 1991; el ganador de las elecciones fue uno pero el alcalde acabó siendo otro, aunque fuera exclusivamente por el voto de la venganza y el resentimiento hacia Vicente Lillo. Censuré aquello y censuré lo que ocurrió en 2011 con Vicente Sánchez Mira.
     En 2015 tuvimos un torbellino en casi toda España. Hablo a continuación de la Comunidad Valenciana y Alicante, que es lo que más conozco. Ximo Puig no ganó las elecciones y es presidente. El PSOE en Alicante obtuvo un resultado escandalosamente horrible; 6 concejales de 29, pero obtuvo la alcaldía porque las fuerzas de izquierda sumaron mayoría absoluta. Y en la comunidad, igual; los socialistas valencianos cosecharon un resultado pésimo y estuvieron al borde de ser superados por Comprimís.
Luego, como el caso de Alicante, ese “gobierno plural de izquierdas” ha mandado al desagüe por méritos propios las ilusiones de cambio que ellos mismos sembraron en junio de 2015 tras 20 años de gobierno del PP. Es posible que en un muchos sitios, como estos territorios que he citado, viniera bien la entrada de aires nuevos tras un largo periodo de gestión absolutamente nefasta del PP, donde Eduardo Zaplana, Paco Camps y sus acólitos (Ripoll, Blasco, Fabra, Rus, Alperi, Cotino) se encargaron de tejer de una red de corrupción y latrocinio de proporciones bíblicas tal y como estamos viendo. ¡Y menos mal que han salido esos asuntos sucios a la luz y están en manos de la Justicia! No me sorprendería que afloraran más.
No sirve que Susana Díaz hable del “pacto de la vergüenza”. Las tornas se han invertido y aunque no le guste, Vox, Ciudadanos y PP sí suman mayoría absoluta. Tendría que preguntarse Susana por qué tanto voto de centro-izquierda se quedó en casa. Ese, precisamente, es un problema que tiene Pedro Sánchez y que como no lo reconduzca le estallará en la cara. Hay un amplio sector progresista-moderado que está muy desencantado con él. Esa parte del espectro político, el denominado, para que nos entendamos, centro-izquierda y el centro-derecha es la que hasta ahora ha dado y quitado victorias a los grandes partidos tradicionales. Y es la bolsa de votos más sensata, sin lugar a dudas. No me canso de repetir que los extremismos no conducen más que al aumento de la tensión social y a la violencia, como seguimos viendo en Cataluña, donde cada palabra de la derecha catalana supremacista y excluyente es más peligrosa que un bidón de gasolina en manos de un pirómano.
Desde 1993, y es una desgracia, el PSOE y el PP han tenido que pagar muy caro el apoyo de los insaciables nacionalistas vascos y catalanes. A veces me pregunto si habría sido un gesto de madurez democrática que el partido que quedó en segundo lugar se hubiese abstenido para permitir la investidura del candidato de la lista más votada. Así, ninguno de los dos partidos que hasta ahora han gobernado se habría tenido que rebajar a aceptar las leoninas exigencias de los nacionalistas de uno y otro lado, con unos costes terribles para las arcas públicas que luego han repercutido negativamente en la financiación de otras autonomías; lo cual ha conducido a que ahora mismo haya tremendas desigualdades entre unos territorios y otros.
    Pero, no. Este país ya sabemos cómo es. Eso de que gobierne el contrario… “antes de ser vencido prefiere mi honor ser muerto”, que dice el prisionero D. Enrique en la Embajada.

   Sigan ustedes así, sigan. No se quejen luego de que el desencanto crezca a un ritmo exponencial. Esta mañana escuchaba en la radio a un tertuliano decir que a la hora de votar deberíamos ser tan meticulosos como cuando decidimos qué coche comprar. Qué buen consejo. Bueno, ya está bien por hoy. Feliz 2019.

domingo, 23 de diciembre de 2018

El día de hoy

Llevo tantos días de la salud que a este paso voy a ver terminada la autovía A-33 de tanto que voy a vivir.
Bueno, al menos en La Antigua tenemos 120€ por décimo. También se puede hacer una buena compra. Mi más cordial enhorabuena a los agraciados con el segundo premio. Según parece entre 14 y 15 millones de euros. Es mucho dinero si lo pensamos en pesetas. Ese mismo número lo vendían en una cafetería que hay a la vuelta de la esquina del piso en el que vivo en Alicante. Nada más conocerse, los compañeros empezaron a mandarme mensajes para ver si me había tocado. Pues no, a esa cafetería no voy  ya que abre tarde. Bueno, tarde relativamente. Digamos que no está abierta a la hora en la que voy al trabajo, sobre las 7:30 ó 7:40 de la mañana. Estos días hay un auténtico aluvión de ofertas de décimos y papeletas pero no se puede comprar todo. Así es el azar de caprichoso. Por eso es azar. 
Por cierto, felicito al ayuntamiento por haber dado el nombre de "José Pérezgil" a la sala de exposiciones de la Casa de Cultura. Un acierto. Si podéis, id a ver la muestra. Podemos orgullecernos de tener a Rafael y a Pepe; dos de los mejores pintores que ha dado el siglo XX. Y son paisanos nuestros. ¡Hale, pasadlo bien!      

jueves, 20 de diciembre de 2018

Otro crimen más

   El cuatro de enero de este año publicaba un escrito que, tras el asesinato de la profesora de Huelva, vuelve a cobrar vigencia; desgraciadamente.
   Reproduzco la parte que considero más esencial, mientras lamentado la mezquindad con la que han actuado algunos políticos/as.
   ¡Claro que la prisión permanente revisable no ha evitado la muerte de Laura! ¿Acaso la existencia de cárceles evita la comisión de delitos? Paso a reproducir el texto:

   En nuestro ordenamiento jurídico se especifica que la pena de prisión tiene como misión la rehabilitación del reo. Pero los depredadores sexuales no se rehabilitan, no tienen solución y la sociedad debe tenerlos apartados. No me lo invento; desde hace siglos, la ciencia criminológica intenta desentrañar lo que pasa por la cabeza de estos individuos y la conclusión mayoritaria es que estamos ante una disfunción sexual que no tiene arreglo.
    Así lo anota también mi buen amigo Manuel Avilés Gómez* en su libro “criminalidad organizada, los movimientos terroristas” donde habla también de la delincuencia por influencia social, delincuencia por subsistencia o delincuencia por desordenes de componente sexual.
En el capítulo III.2.5.- “DELINCUENTES POR FALTA DE DOMINIO SEXUAL” (tipo criminológico acuñado por el criminólogo Ernest Seelig y actualizado por el mismo Manuel Avilés como “delincuentes contra la libertad sexual”) lo vemos, según la propia observación de Avilés: “la experiencia y el conocimiento de multitud de agresores sexuales a lo largo y ancho de la geografía penitenciaria, nos afirma en la convicción de que entre sus rasgos de personalidad están la insensibilidad, la utilización de la persona objeto de su abuso, la ausencia total de cualquier sentimiento de sintonía efectiva con la víctima, al agresividad maligna en especial al sexo femenino e incluso el sadismo más descarado en toda relación interpersonal. Todos estos son rasgos sicopáticos de personalidad inherentes a este tipo de conductas y de difícil, por no decir imposible, tratamiento”.  Así es "el chicle"
. Un tipo que encaja en el de un “psicópata de libro” y un “depredador organizado”, como me dijo Avilés y la propia Guardia Civil confirmó. Listo, organizado y rápido de reflejos, y…con todas las anomalías conductuales descritas.
   ¿Podría tratarse de una conducta que los hombres llevamos en nuestra huella genética y que, en algunos casos, por alguna anomalía, aflora sin control?
   Si retrocedemos en el tiempo a lo que llamaríamos las tribus primitivas y como también describe el propio Avilés en el mismo capítulo, el macho humano era promiscuo y satisfacía su impulso sexual, muchas veces, por la fuerza.
    Sí, como hace el resto de animales. Desde luego, es un capítulo muy interesante de leer.
  Bien; sonados en España han sido diversos casos de depredadores sexuales que han salido de prisión por un permiso o por cumplir condena que han vuelto a reincidir y después ha venido la indignación global. “Cómo es posible”, “cómo se ha permitido”, dicen machaconamente los mismos que luego van de progres y buenistas y critican la cadena perpetua revisable. Veamos: si un tipo cumple condena sale a la calle. Si la Junta de Tratamiento y, después el Juez de Vigilancia Penitenciaria considera que a un preso se le puede dar un permiso se le da; pero porque así está plasmado en nuestro ordenamiento jurídico. Si no queremos que estos pervertidos campen a sus anchas o vuelvan a reincidir hay que recluirlos. 


Pues esto es lo que publicaba el pasado 4 de enero. Ahora que cada cual saque sus conclusiones.

*(Manuel Avilés ha sido alto funcionario de Instituciones Penitenciarias. Director de varias cárceles. Crimonólogo y asesor de los ministros Asunción y Belloch en Interior. Intervino en la planificación de la política de dispersión de presos etarras, lo que le condujo a ser objetivo de ETA hasta que la banda decidió dejar de matar).

jueves, 6 de diciembre de 2018

¿Se repite la historia?

   Buena se ha armado, buena. Yo tampoco pensaba que la extrema derecha, la ultraderecha, o como quiera que se llame podría llegar a dar un golpe en la mesa tan contundente. 
   Creía que el fenómeno se quedaría en los países germánicos y, como máximo, en Francia e Italia. Pero no, el populismo también llega desde el otro lado del espectro político.
    He escuchado a Errejón decir una de las pocas cosas coherentes de la saltarina izquierda revolucionaria (más próxima al anarquismo que a la moderación). Miremos hacia adentro. Sí, háganse una tomografía axial computerizada y, quizá, vean que el problema está en ustedes mismos y no fuera.
    Creo además, que Susana Díaz habrá aprendido la lección; si mentas continuamente al diablo puede que, al final, se manifieste. Cuidado con lo que deseas, no sea que se cumpla.
    Este país es muy dado a los extremismos; o todo blanco o todo negro. No hay escala de grises. Pero voy a demostrar que sí hay gente que puede tener pensamientos que para otros serían contradictorios. Me pongo como ejemplo.
-La gestión en Sanidad, Educación y Medio Ambiente deben volver al Estado.
 ¿De qué color soy?
-La religión debe salir de los colegios públicos y el Estado 
 ser realmente laico. Es decir, ninguna relación con
 confesión religiosa alguna.  
¿De qué color soy?
-Defiendo la unidad de España, su bandera y su himno.
¿De qué color soy?
-Defiendo los derechos civiles del colectivo LGTBI y la no
 marginación de nadie por la condición tenga, cómo piense
 o cómo sea.
-¿De qué color soy?
Podría seguir.
   La reacción de 400.000 votantes que fueron a las urnas con la papeleta de Vox responde a una acción previa, como podría explicar la 3ª Ley de Newton, que viene a decir que toda acción genera una reacción igual y opuesta. 
   Voy a citar un texto del libro "la II Guerra Mundial contada para escépticos de Juan Eslava Galán: "el partido nazi creció como la espuma a la sombra de la depresión que acarreó la crisis económica entre 1929 y 1932 cuando millones de trabajadores se quedaron sin empleo, los bancos quebraron y el gobierno colapsó. En ese ambiente propicio medraron los partidos extremistas, el comunista y el nazi".
    Otro dato que viene en ese libro: en las elecciones federales alemanas de 1928, el partido de Hitler sólo obtuvo el 2,6% de los votos. En las federales de 1933, se alzó con el 44% de los apoyos. ¿La historia se repite? ¿Volvemos a los años 20 y 30 del siglo pasado?
    El semáforo ya está en precaución. Espero que nunca sale al rojo.
   Uno de mis pocos vicios es guardar cosas en carpetas, en cajas o cajones. Y tiene ciertas ventajas. Precisamente, hace unos días encontré un recorte que me guardé del diario El Mundo del 30 de octubre de 2005. Es una reflexión de Jesús Cacho, y tras leerla, sobre todo la última parte, veo que nada ha cambiado. Bueno, sí. Esto es peor respecto a la talla de nuestros políticos. Si antes había dos o tres malos, malos, malos, ahora hay el doble. Hace 13 años, Jesús Cacho ya mostraba su preocupación por lo mismo que yo intento explicar. No es una coincidencia. Leedlo si tenéis a bien:

¿Qué os parece?
¿Tenemos un país más habitable? Rotundamente, no
¿Menos corrupto? Creo que va a ser que no. 
¿Más abierto? Pues no. Mentalmente, en muchas cosas seguimos en la Edad Media.
¿Separación entre lo público y lo privado? UFFFF
Y el último deseo de Jesús Cacho, pues…
    Publicado, repito, el 30 de octubre de 2005. Mandaba Zapatero y estábamos en la Champions League de la economía. ¿Dónde estamos hoy?

Breve viaje a la radio de los 70

…la última canción del programa de hoy, especial de San Valentín, viene de la mano de “el dúo dinámico” y su éxito “RESISTIRÉ”. Se lo dedic...