martes, 17 de julio de 2018

La retirada de Chimo


He visto que Chimo Medina deja su blog y no difundirá más opiniones. Desconozco sus razones. En muchas ocasiones he estado de acuerdo con él; en otras muchas no. No obstante, siempre es bueno que en cada pueblo o ciudad haya alguien como él; la mosca cojonera que incomoda y vigila al que gobierna y que de voz al agraviado. Aunque me da que Chimo es como los toreros; volverá.
En efecto, para contar lo bonito y bien que lo hacen los gobiernos ya están los gabinetes de prensa. Es su papel. El de la prensa libre es vigilar al que gobierna y sacar a la luz sus desmanes. ¿Por qué? Sencillo. Son los administradores de nuestros dineros. Esos dineros que cada mes nos descuentan de la nómina, esos dineros que todos los meses de junio nos esquilman la cuenta corriente. Nos quejamos de esa presión fiscal pero es lógico cuando no hay un retorno o apenas se da. Muchas veces hacemos el papel que debería hacer oposición (hablo en general). Y debemos dar voz a las injusticias, a las tropelías, o a los atropellos de y, cuando toca, del sector privado.
Por desgracia, los medios de comunicación privados estamos en unas condiciones muy precarias. A nivel general, el espectador, el radioyente o el lector no lo nota pero muchos periódicos locales y provinciales y muchas emisoras locales de cadenas nacionales importantes trabajamos con el fuego al mínimo. Donde debería haber 7 hay 4, o donde debería haber 3 hay sólo 2 personas. Periódicos y radios tenemos que completar páginas y minutos con teletipos. Es imposible hurgar, investigar. No podemos. Sencillamente, no podemos. Las compañías están contentas, ganan mucho dinero y complacen a sus accionistas. Pero a costa de nuestra salud física y mental. A costa de sueldos ajustadísimos y, en algunos casos, incurriendo en fraude de Ley. En mi empresa no estamos demasiado mal pero conozco casos de una cadena próxima al estamento eclesiástico que son para temblar. Y a todo esto, hace años que me pregunto ¿dónde están los sindicatos? ¡Tanto que se ufanan de que defienden los derechos los trabajadores! Puede que en otros sectores de actividad hayan conseguido grandes cosas. En mi sector, no. Y el caso es que saben todo lo que ocurre. Decepcionante.

jueves, 12 de julio de 2018

Otra vez, otro año igual


Ya que están planteando a los ilustres académicos que informen sobre el denominado "lenguaje inclusivo", yo les voy a pedir también que valoren si merece la pena mantener en el diccionario la palabra "mantenimiento". Por desgracia es un término que, de seguir así, pronto se convertirá en un arcaismo. Ayuntamientos y diputaciones se llevan la palma. Pases por la ciudad que pases te encuentras algo deteriorado o roto. Lo peor es que al cabo de un tiempo vuelves a pasar y está todo igual o peor.
En este caso, culpo a la la Diputación de Albacete por tenernos en el olvido y no haber desbrozado en su momento los márgenes de la carretera de Villena. Que yo sepa es de su titularidad. De hecho, hay carteles que lo dice: "carretera provincial".

Sí que he visto que en el pueblo, lo que es competencia municipal, han pasado la desbrozadora en muchos lugares. Eso está bien.
Pero, lo de la carretera de Villena es otra muestra de que somos el culo de la provincia y el culo de la región. ¿O es que el ayuntamiento no es del mismo signo político que los gobernantes provinciales? También podría ser. Porque en sectarismo, algunos se llevan la medalla de oro.
Esta indignada denuncia no es ningún capricho. Hablamos, ya metidos en julio, de medidas preventivas contra incendios. Por desgracia, esto no es la primera vez que lo vemos, ni la segunda, ni la vigésima. Todos los años ocurre lo mismo. Caudete, a la cola. Ya vendrán las elecciones municipales.

domingo, 8 de julio de 2018

Una noche buena

Estuvo resultón el acto de elección de reina de fiestas de este año que volvió a la plaza de toros Las Arenas. Las actuaciones y espectáculos estuvieron muy bien y no acabó demasiado tarde. Buena idea también la disco móvil para que nos tomáramos algo con los amigos hasta una hora razonable… para los que pasamos de la cincuentena. Que se notan los años, hay que ver. Fue una lástima que sólo hubiera medio aforo.
El precio de la entrada era más que razonable. Quizá es que por unas razones u otras ya no se contratan actuaciones de primera fila, lo cual también era un polo de atracción. Gonzalo, La Década Prodigiosa, El Dúo Dinámico o Francisco fueron en su día grandes atractivos. Pero los tiempos son otros. Los 80 y los 90 pasaron y, la verdad, en la élite del panorama musical nacional queda muy poco en activo y con atractivo. Para un concierto en otro momento del verano (como fue en su día La Unión o Loquillo) sí; pero para la elección, quizá, desentonaría.
Muy acertado el minuto de silencio por la muerte de la abuela de de la dama de los Guerreros y madre del exaldalde, José Miguel Mollá.
También acertada la bienvenida que se nos dio al “legado de D. Francisco Albalat”. Algo que conviene recordar. Asimismo, también fue novedoso que la entrada de las damas fuera acompañada con música en vivo con el Grupo de Cuerda de la S.U.M Santa Cecilia. 
Marta, nuestra nueva reina de fiestas, habló del “olor a pólvora en las calles” y me vino a la cabeza una reflexión borde las mías: “como la Ley nos siga machacando como lo está haciendo, el único olor en fiestas va a ser el de los gazpachos y el de las pasticas”, pensé. Al margen de esto, recuerdo que la primera elección de reina de fiestas en la plaza de toros “Las Arenas” se celebró en 1986, recién rehabilitada. Me viene a la cabeza el momento (22:20 de la noche) en el que nuestro recordado Juan Requena de los Santos, extendía un rollo de mantel de papel por la grada y con un spray escribía: 1910, 1911, 1912…  hasta llegar a 1986.
Fina Amorós, dama del ayuntamiento, tuvo el honor de inaugurar una nueva etapa de este gran acto festivo-social que con actuaciones más o menos de primer nivel debe ser eso; un encuentro más de amantes de nuestras fiestas. Es pasar un rato juntos de la misma forma que hacemos en las cenas de comparsas, en las gachamigas o paellas de la Semana Festera. La elección de aquel año 86 quedó muy bien y fue la demostración de que la plaza podía ser mucho más que un recinto donde se matan animales bajo el curioso nombre de “fiesta nacional”. No me gustan los toros; creo que ha quedado claro. Pero tampoco soy de los que se ponen a vocear detrás de una pancarta anti-taurina. El que quiera ir que vaya pero esta “fiesta” desaparecerá por sí misma. Morirá de vejez.

Por cierto, ya que se puso, el himno nacional debió sonar al final como solemne colofón; no al principio. Ya se sabe; nos gusta buscar pegas a todo. Y de la puntualidad ¿qué decimos? Que no hay forma. 

miércoles, 13 de junio de 2018

Seré breve

Tanto criticar a Piqué y ahora resulta que la gran desestabilizadora de la selección española vuelve a ser la caverna blanca. Tranquilo Don Florentino; tendrá usted a su entrenador trabajando en sus megafichajes muy pronto. Puede que allá para octavos de final. (Y ojalá me equivoque). Quien tenga a mano el diario El Mundo, le sugiero que lea la columna de David Gistau, o el artículo titulado "Ni un Mundial en paz" de Eduardo J. Castelao en la misma página. La constatación de que no es un hecho aislado. Cada vez que hay una cita importante para España hay alguien, más desde Castilla que desde Cataluña, que se encarga de echar abono orgánico (mierda) para sembrar malestar.   

lunes, 11 de junio de 2018

Gobiernos multicolor.

     Me gusta ver en uno de los canales temáticos de la tele un programa llamado “el encantador de gatos”, al estilo de “el encantador de perros”. En un capítulo, el experto asesoró a una pareja con el fin de introducir correctamente un segundo minino en su casa para evitar conflictos con el gato residente.  
    Habían adoptado un gatito con una pata delantera amputada (posiblemente por un atropello). El felino se desenvolvía con una soltura increíble, apoyándose en sus tres patitas.
     Hablando de patas y puntos de apoyo, estoy comprobando que los gobiernos de tres patas (llámese también tripartito) que se formaron en 2015 están resquebrajándose como una canoa de cartón. El caso del ayuntamiento de Alicante es un claro ejemplo de que lo que empieza regular acaba mal.
     Ha hecho bien Pedro Sánchez en formar un gobierno monocolor. La política es muy compleja pero si, al menos, tienes gente a tu lado que comparte sus planteamientos, siempre es mejor que tener que lidiar con personas de otros partidos, con el riesgo de que sean de esas que sólo ven o blanco o negro sin tener en cuenta la escala de grises. Lo he visto una y otra vez.
     La llegada de Sánchez al sillón de La Moncloa me ha recordado en cierto modo a la famosa noche electoral que vivimos en Caudete en mayo de 1991 cuando Vicente Lillo perdió la mayoría absoluta.
    Mientras en la sede socialista le gritaban a Vicente Sánchez Mira “alcalde, alcalde, alcalde”, una persona cercana al PSOE nos decía a dos corresponsales de prensa: “reflexión; ahora, mucha reflexión”. No creo que se moleste si le nombro; era Pedro Conejero Gandía. 
    Después vino el voto del odio y de la venganza hacia Vicente Lillo. El tránsfuga del PP Juan García Bañón (por su propia cuenta) y el concejal del CDS, Antonio Requena Solera, (por mandato de su partido) dieron su voto a Sánchez Mira en la sesión de investidura. 
   Pero, al final, aquello acabó como tenía que acabar; es decir, mal. Sencillamente no era el momento del PSOE. Vicente Sánchez Mira supo esperar y lo tuvo después: tres mandatos con mayoría absoluta. Ese sí fue su momento.
  La sentencia de la Gürtel, en efecto, ha tenido un efecto 
demoledor a lo que yo sumo otro golpe tremendo para el PP: la detención de Eduardo Zaplana y, con él, la constatación de que había montada una verdadera estrategia de saqueo de las arcas públicas en toda la Comunidad Valenciana, en beneficio de unos cuantos. Cuesta aceptar pero las piezas van encajando. ¿Estaba justificada la moción de censura? Yo creo que no. Pero sí ha servido para aflorar ese voto del resentimiento hacia Rajoy desde la derecha más extrema y supremacista hasta la izquierda más antisistema.
   Creo que Pedro Sánchez ha llegado a La Moncloa sin ser su momento y con 80 escaños menos que los que tuvo Zapatero en 2004 va a tener que estar muy atento. Las trampas, esas que no se ven, esas que están disimuladas entre la maleza no se las pondrá la derecha. Vendrán desde su izquierda.
   Ya se lo dijo un político a otro de distintos partido. “Yo no soy su enemigo, soy su adversario. El enemigo lo tiene usted ahí al lado”. Apunta, Pedro. Como pasa en las películas de guerra, mira al frente pero también al suelo. 
   Ya por último hago un ruego desesperado al PP para que no bloquee sus propios presupuestos. Sería una postura tremendamente pueril.
 

lunes, 4 de junio de 2018

Agua bendita


Estas dos capturas del radar, entre la 01:30 y las 04:30 de la madrugada...


...nos hablan de la intensidad de la tormenta habida en la madrugada del sábado al domingo. El registro de los pluviómetros es muy bueno; más de 40 litros por metro cuadrado en más de tres hora está muy bien. Para el campo, una bendición que decimos los aficionados y profesionales. Si como dicen los modelos meteorológicos vamos a tener una primera quincena de junio algo inestable, no va ser necesario poner el goteo hasta final de mes. Los inconvenientes son los de siempre; el Camino del Lentisco ha sufrido arrastres y está bastante irregular. Es algo que no tiene remedio ya que es la continuación de la Rambla del Paraíso. Al regreso de mi terrenito me decidí a ir al lugar donde el lunes pasado se colocó la “primera piedra” de la A-33 en su tramo de Caudete y me encontré con estas lagunas en el camino de servicio.




¿Sabía alguien que esto ocurre cuando se dan estas tormentas? Cuánto tiempo tiene la carretera, ¿20 años? O nadie se ha dado cuenta o nadie se ha quejado y nadie lo ha notificado. No entiendo nada de obras; pero hay algo en esa construcción que no está bien resuelto porque los aliviaderos no han funcionado y el talud ha hecho de dique. ¿De quién es la competencia? ¿Ministerio, ayuntamiento? Ya que se va a construir la otra calzada para la autovía sería interesante que esto se resolviera. El fin de semana pude ver en la tele el “acto”. Esto de las primeras piedras con su carpa y sus discursos era algo que le encantaba a Eduardo Zaplana y a su corte celestial. A lo largo de los años fui a muchas y, además envueltas en un halo casi de divinidad. Aunque luego algunas están criando moho y otras fueron un fiasco. En fin, para qué extenderme. Ya he dicho antes que no entiendo ni flores de obras. Por eso me pregunto por qué el tramo más complejo va a ser el último. El Yecla-Caudete será el más caro y el más complicado. Y ya veremos si se licita este año. Lo peor de un cambio de gobierno es que además del ministro cambia lo que se llama el “segundo escalón”. Cambia el secretario de estado, el subsecretario, el director general, el delegado, el subdelegado… El motor está en marcha pero en punto muerto. Ahí, la decisión política va a ser trascendental. Los diputados del PSOE en el congreso por Albacete y Murcia son los que ahora deben estar vigilantes para que este proceso no se pare.
También me pareció muy bien que el concejal del PSOE Enrique Pagán reivindicara que fue el gobierno de Zapatero el que empezó el tramo de autovía desde Blanca. Vale. Pero también habría que recordar que fue el Sr. Blanco (Don José) quien paralizó el tramo entre el cruce de la A-31 y Fuente la Higuera. ¿El pretexto? La crisis. Después la indultó pero sin apenas actividad durante cinco largos años. Lo que se iba a terminar en 2012…



El fin del infierno del paso por Fuente la Higuera se produjo el verano pasado. El tramo que nos afecta está adjudicado. Lo que ignoro son las condiciones del contrato. Si es pago a fin de obra o pagos por anualidades. En este último caso, si este año no hay presupuestos del Estado no sé si veremos las máquinas. Sólo quiero que las cuentas públicas de 2018 entren en vigor por dos razones: para que estas obras no se paren y para que mi madre cobre un poco más de pensión.


martes, 29 de mayo de 2018

Ni te miran.

   Otro día hablaré de la A-33 y de lo que les gusta a los políticos lo de las primeras piedras con sus carpas, sus picaetas y sus discursos. Hoy voy con otra cosa.
   A veces me río por no llorar cuando oigo a ciertos cargos políticos decir que nuestra sanidad pública es de las mejores del mundo. Puede que en algunos aspectos sí lo sea. En cobertura, en instrumental, en profesionales, pero en otros es decepcionante por no decir pésima. Sobre todo en gestión, organización y en la atención personal.
   ¿Cuántas veces hemos oído a amigos o familiares quejarse de que el médico de cabecera está más tiempo tecleando que atendiéndote? O, también, que le haces una pregunta y ni siquiera te responden. Esto último me lo cuenta mi madre con bastante asiduidad. Mi hermano también ha empezado a conocer estos aspectos un tanto turbios. 
   A ciertas edades empiezan a fallar circuitos en el cuerpo y como es lógico tienes que incrementar tus consultas. Le molesta mucho que el médico ni siquiera levante la vista del teclado o que si le planteas más dos cosas te salga con que “tengo más gente para visitar”. 
   Muchas veces no es su culpa; los políticos les imponen unos tiempos. Lo mismo que a un agente comercial su empresa le impone unos objetivos. La inmensa mayoría de los obreros (yo me considero uno de ellos) no podemos permitirnos acudir a la sanidad privada. Para eso sostenemos un sistema público que es gratuito pero no gratis. 
   Ya con la enfermedad de mi padre que nos hizo acudir al hospital de Almansa en numerosas ocasiones me empecé a dar cuenta. La sanidad pública está demasiado “protocolizada” y “funcionarizada”.
   Sin embargo, admito que no es siempre así. La doctora que tengo asignada en Alicante es un auténtico cielo. Una médica joven, interesada, atenta, que emplea conmigo y con sus pacientes el tiempo que sea necesario. 10, 15 o 20 minutos.   En la sala de espera puedo verlo; mientras la mayoría de sus colegas atiende 3 o 4 personas, esta doctora atiende a uno. No le importan los cupos que le impone la autoridad política. Y sus pacientes lo saben. De hecho, la demora para visitarla es de unos 10 o 12 días. Pero no importa si son cosas que pueden esperar porque sé que luego me atenderá el tiempo que haga falta.
No diré en qué centro de salud tiene la consulta para no dar pistas a la consellería de Sanidad no sea que le aprieten las tuercas.
    Una consellería que debería ver cómo es posible que una misma prueba en el hospital general de Alicante tenga una demora de varios días y en el hospital de Elche 13 meses, según he visto esta mañana en el Diario Información. La maquinaria no está bien engrasada; los dientes de los engranajes presentan desgastes. 
   Señores/as de la política; y no me vengan con que son recortes; al menos en la atención primaria hay algo más que falla. Habría que ver si quien se aventura a hacer Medicina lo hace por una moda, porque hay muchas series de televisión de médicos, o porque sus padres lo son o porque existe una verdadera vocación.
    A los becarios que tengo en verano les hago esa pregunta: ¿por qué haces esta carrera, porque te gusta, sientes interés o porque lo has visto alguna serie de televisión? Al que no me da una respuesta convincente le digo lo mismo siempre: “has cometido un error”. ¿Cruel? No. La realidad.
   Para terminar esta reflexión sobre el tema vocacional en la medicina (válido también para otras carreras profesionales) acabaré citando una frase que pronunció otro querido médico caudetano en una conversación que tuve con él hace pocos años; me refiero a Juan Solera “el torero”. Me lo dijo así de claro: “hay médicos, lo que no hay son vocaciones”. 
Contundente.   

La retirada de Chimo

He visto que Chimo Medina deja su blog y no difundirá más opiniones. Desconozco sus razones. En muchas ocasiones he estado de acuerdo con ...