jueves, 6 de diciembre de 2018

¿Se repite la historia?

   Buena se ha armado, buena. Yo tampoco pensaba que la extrema derecha, la ultraderecha, o como quiera que se llame podría llegar a dar un golpe en la mesa tan contundente. 
   Creía que el fenómeno se quedaría en los países germánicos y, como máximo, en Francia e Italia. Pero no, el populismo también llega desde el otro lado del espectro político.
    He escuchado a Errejón decir una de las pocas cosas coherentes de la saltarina izquierda revolucionaria (más próxima al anarquismo que a la moderación). Miremos hacia adentro. Sí, háganse una tomografía axial computerizada y, quizá, vean que el problema está en ustedes mismos y no fuera.
    Creo además, que Susana Díaz habrá aprendido la lección; si mentas continuamente al diablo puede que, al final, se manifieste. Cuidado con lo que deseas, no sea que se cumpla.
    Este país es muy dado a los extremismos; o todo blanco o todo negro. No hay escala de grises. Pero voy a demostrar que sí hay gente que puede tener pensamientos que para otros serían contradictorios. Me pongo como ejemplo.
-La gestión en Sanidad, Educación y Medio Ambiente deben volver al Estado.
 ¿De qué color soy?
-La religión debe salir de los colegios públicos y el Estado 
 ser realmente laico. Es decir, ninguna relación con
 confesión religiosa alguna.  
¿De qué color soy?
-Defiendo la unidad de España, su bandera y su himno.
¿De qué color soy?
-Defiendo los derechos civiles del colectivo LGTBI y la no
 marginación de nadie por la condición tenga, cómo piense
 o cómo sea.
-¿De qué color soy?
Podría seguir.
   La reacción de 400.000 votantes que fueron a las urnas con la papeleta de Vox responde a una acción previa, como podría explicar la 3ª Ley de Newton, que viene a decir que toda acción genera una reacción igual y opuesta. 
   Voy a citar un texto del libro "la II Guerra Mundial contada para escépticos de Juan Eslava Galán: "el partido nazi creció como la espuma a la sombra de la depresión que acarreó la crisis económica entre 1929 y 1932 cuando millones de trabajadores se quedaron sin empleo, los bancos quebraron y el gobierno colapsó. En ese ambiente propicio medraron los partidos extremistas, el comunista y el nazi".
    Otro dato que viene en ese libro: en las elecciones federales alemanas de 1928, el partido de Hitler sólo obtuvo el 2,6% de los votos. En las federales de 1933, se alzó con el 44% de los apoyos. ¿La historia se repite? ¿Volvemos a los años 20 y 30 del siglo pasado?
    El semáforo ya está en precaución. Espero que nunca sale al rojo.
   Uno de mis pocos vicios es guardar cosas en carpetas, en cajas o cajones. Y tiene ciertas ventajas. Precisamente, hace unos días encontré un recorte que me guardé del diario El Mundo del 30 de octubre de 2005. Es una reflexión de Jesús Cacho, y tras leerla, sobre todo la última parte, veo que nada ha cambiado. Bueno, sí. Esto es peor respecto a la talla de nuestros políticos. Si antes había dos o tres malos, malos, malos, ahora hay el doble. Hace 13 años, Jesús Cacho ya mostraba su preocupación por lo mismo que yo intento explicar. No es una coincidencia. Leedlo si tenéis a bien:

¿Qué os parece?
¿Tenemos un país más habitable? Rotundamente, no
¿Menos corrupto? Creo que va a ser que no. 
¿Más abierto? Pues no. Mentalmente, en muchas cosas seguimos en la Edad Media.
¿Separación entre lo público y lo privado? UFFFF
Y el último deseo de Jesús Cacho, pues…
    Publicado, repito, el 30 de octubre de 2005. Mandaba Zapatero y estábamos en la Champions League de la economía. ¿Dónde estamos hoy?

viernes, 30 de noviembre de 2018

Pongamos que no hablo de ciertas cosas

   Durante este cuarto de siglo que llevo trabajando en Alicante he aprendido muchas cosas. He conocido mucha gente. Grandes compañeros y compañeras de profesión, cargos públicos trabajadores y honrados (la mayoría) y cargos públicos sinvergüenzas y ladrones (la minoría).
   En esta ciudad hay un refrán que viene a decir que hay tres cosas con las que tienes que llevar cuidado y no meterte: la Santa Faz, las fiestas de Hogueras y el Hércules.
   Quizá haya seguidores que están esperando a que dé mi valoración sobre la polémica por el intento de cambio de nombre del colegio “Gloria Fuertes”. Después de leer todo lo que he leído, tengo perfectamente formada una opinión. Y en este caso sé lo que debo hacer: no difundirla. En público, al menos.
     Como publiqué recientemente en Facebook, a través de esta tele…

    …conocí a Gloria Fuertes a primeros de los años 70 cuando sí se hacían estupendos programas infantiles: “la casa del reloj” o “un globo, dos globos, tres globos”. A los críos de la época nos hacía gracia su forma tan particular de recitar. Era la tele franquista, sí. Pero los mañacos de aquel tiempo estábamos encantados.
   Era la etapa del “blanco y negro”, del Seat-850, de los pantalones acampanados y de las patillas rimbombantes.
   Era cuando dudabas de que la “Pantera Rosa” fuera rosa, hasta que aparecieron los cromos en color.
   Bueno. Pepe Serrano Amurrio no me llegó a dar clase. Sí lo hicieron otros de su “quinta” como Rogelio Gómez o Gabriel Martínez.
    Trabé una gran amistad con él a raíz de la elección de reina de fiestas de 1990 que él escribió y dio forma bajo una idea de Antonio R. Solera. La plasmación de aquel proyecto llevó varios meses y puedo decir con rotundidad que descubría a una gran persona.
    Después de aquello, recuerdo sus participaciones como guionista y presentador de varios espacios de la desaparecida Caudete Televisión. ¡Qué capacidad creativa tenía! ¡Qué bien escribía! Y puedo certificar que lo hacía por gusto, porque le daba la gana, en lenguaje llano. No quería nada a cambio. Ni mucho menos presumir o figurar; para nada. Era la modestia misma. Todo lo que tenía de comedido lo tenía de creativo. 
   Valores estos de la modestia y la humildad de los que cada día estamos más carentes. ¡A ver si aprenden algunos que yo me sé!
   Por cierto, la tele es auténtica. Es un Inter de 1964 que mi padre compró cuando nací y que conservo como adorno.   
   

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Etiquetas políticas, ahora en versión digital

      Me preocupa lo que he visto esta mañana en el diario Información: “los partidos podrán rastrear redes sociales para hacer perfiles ideológicos”. “La nueva Ley de Protección de Datos que se prevé debatir hoy en el Senado permitirá a los partidos rastrear datos personales y opiniones políticas en redes sin necesidad del consentimiento del afectado para hacer perfiles ideológicos y personalizar la propaganda en campaña electoral”, etc, etc.
    Es decir, que si se aprueba (recuerdo que el PP tiene mayoría absoluta en el Senado) los partidos podrán espiarnos legalmente, saber de qué pie cojeamos y, llegado el caso, que aquella formación con la que no simpaticemos nos pueda etiquetar y mandar al cuarto de los ratones (como hacía Don Pantuflo con sus hijos Zipi y Zape). 
    Ya hay juristas que han puesto el grito en el cielo. Cito al abogado experto en Derecho Digital Borja Adsuara. Considera este asunto “gravísimo”. El abogado y delegado de Protección de Datos Jorge García cree que es un riesgo “dejar las manos libres a unas organizaciones con los máximos incentivos para utilizar cuantos medios tengan a su alcance para conseguir su objetivo: ganar elecciones y conseguir poder”. 
    Parece que uno de los propósitos de la nueva Ley es el envío de propaganda electoral a través de los soportes digitales, aparte de la clásica correspondencia en papel. ¡Qué bien lo disfrazan! Lo que pretenden es, como en tiempos de Franco, tener sus ficheros de gente afín y desafecta. Simpatizantes y críticos. Palmeros y contrincantes. 
    Esto en los pueblos pequeños aún va a ser peor. Si ya te etiquetan hasta por el color del coche que tienes, cómo vistes, dónde vives, en qué tienda compras, si defiendes la unidad de España, si apoyas el matrimonio homosexual, qué marca de agua mineral bebes, de qué comparsa eres o no eres, si vas o no a la iglesia… en fin, para qué seguir. Si esto sale adelante, mucho cuidado aquellos que viven del público y escriben en redes sociales. Una sola palabra inocente como “rojo”, aunque hables de tomates, puede provocar que, gracias a los algoritmos de detección, te cuelguen el sambenito.
    Yo, por mi parte, seguiré escribiendo y opinando lo que me dé la gana. Siempre con la corrección debida. Cuando un gobierno o partido se merezca el aplauso se lo daré. Cuando se merezca el reproche más categórico, se lo daré.  Yo sé que estoy etiquetado y quién me tiene etiquetado pero; a mi plim. (Por no decir que me resbala). Por suerte no le debo nada a nadie; sólo al banco. Y es un alivio.  

lunes, 19 de noviembre de 2018

Destrozos y colores

El sábado por la mañana me encuentro en mi calle con este escenario.

Lo primero que te viene a la cabeza es que ha sido un coche. Así que me puse escrutar los escombros pero no encontré restos. Ni cristales, ni plásticos, ni tulipas o faros rotos. Hay un secundo detalle: los escombros están en dirección contraria al sentido de la marcha. Si fue un coche iba en dirección contraria. Pero al no haber indicios de un vehículo hay que pensar en otra opción: ¿una fuerte patada de alguien con un cortocircuito neuronal sin nada mejor que hacer? Pues tuvo que darle fuerte. Llamaremos a Gil Grisson, el perspicaz forense de CSI Las Vegas. 

Otra cosa: felicito a quien tuvo la iniciativa de adornar los balcones con estas pinturas.



Me dijeron que era con motivo del certamen nacional de acuarela. Un gran idea; sin duda. Color y expresión plástica muy buena para un día gris.

martes, 13 de noviembre de 2018

¿Hago lo correcto?

No sé si hago bien o he alterado el curso natural de la existencia asilvestrada de estos dos mininos. 




Desde hace tiempo les pongo comida y agua cada fin de semana. El pasado verano, vi al blanco que se acercaba a los goteros a chupar agua. Le puse en un plato con agua fresca y se la bebió. Al día siguiente le puse comida y la devoró. Se nota que pasan hambre y que la caza no es muy abundante. No se dejan tocar ya que han crecido sin contacto con personas y eso es esencial. Si de pequeños no socializan con humanos, cuando son adultos ya es muy difícil. 
El blanco (Bart) ya deja que me acerque a él mientras come. En cuanto me ve llegar con el coche sale de su escondite y empieza a maullar para pedir comida.
La negra (Lisa) es más tímida y sólo se acerca a comer cuando no me ve.
Me pregunto qué harán cuando lleguen los fríos invernales que hay en el pueblo. Pero también me respondo: si hasta ahora han sobrevivido, seguro que se buscan la vida. Son muy listos.
Ea, no puedo evitarlo; siento pasión por estos bichos. Quizá es que en mi vida anterior yo también cazaba ratones. Por cierto, un reciente estudio ha confirmado que pueden ver el ultravioleta. Qué curioso. 

martes, 6 de noviembre de 2018

La momia

¿Conseguirá sacar el PSOE la momia de Franco del Valle de los Caídos? Lo de momia no es ningún insulto ya que el cuerpo debe estar momificado, según dicen los embalsamadores.
Si es cuestión de cumplir la Ley de Memoria Histórica yo no sé a que esperan.
Queda bien claro: se prohíben exaltaciones del golpe de Estado, la represión y la dictadura franquista. 
Dicha Ley podrá gustar más o menos pero hay que cumplirla; para eso están las leyes. 
Yo no digo que no haya que tener respeto por los muertos pero es que esto ya colea demasiado.
Parece un chicle que están estirando lo máximo posible para tener distraído al personal y por ello me cuestiono si tienen verdadero interés.
La familia debería estar calladita y aceptarlo, ya que si viven actualmente de forma tan acomodada es gracias al “Régimen” y a las riquezas que acumuló.
Hablando hace unos días con un amigo, me planteó una cuestión en la que nadie ha caído, al menos en principio. ¿Qué ocurre con el cuerpo de José Antonio Primo de Rivera? Nadie dice nada; como si no existiera. Curioso. Mi amigo y yo estamos convencidos de que la familia no pondría ningún obstáculo a su traslado a otro lugar.

                   ¿Monarquía o República?

Siguiente cuestión que quiero compartir.
Respeto a quienes piden un cambio de régimen ya. Un poco de paciencia, calma. Mi sensación es que a largo plazo la monarquía desaparecerá. Morirá de vejez, tal y como le pasó a la Inquisición. Aunque el Rey no tenga poder ejecutivo y sólo sea una figura representativa, las monarquías se han convertido en una anomalía. 
Ahora bien, a los impacientes por cambiar de régimen les pregunto: ¿Qué tipo de república?
¿Presidencialista y centralista como en Francia? (La que armarían los catalanes)
¿Federal como Alemania o Estados Unidos? (La que armarían otros territorios) 
¿A la cubana, a la venezolana, a la rusa? (Esta opción le gustaría a algunos que yo me sé).
¿Quién elegiría al Presidente? ¿Los ciudadanos de manera directa?
¿O el parlamento, como ocurrió en la II República Española?
Antes que nada y para no cometer los mismos errores del pasado, hay que pensarlo muy bien. No empecemos la casa por el tejado.  A los cinco meses de la proclamación de la II República el gran pensador José Ortega y Gasset ya dijo: “no es esto, no es esto”.
Vio enseguida que el nuevo régimen no andaba por buen camino y que la tenebrosa sombra de las dos Españas se cernía de nuevo sobre la Nación.
Los soberanistas catalanes no paran de hablar de “república” como si fuera la solución a la suma de todos los males. Y van más allá; algunos de ellos osan decir que si hubiera república en España la cosa sería muy distinta.
Hay que tener la cara más dura que el acero al carbono. Creen que si cae el Borbón, se hará justicia y la historia vengará la toma de Barcelona por Felipe V el 11 de septiembre 1714. Pobrecitos; como si hubieran sido los únicos que sufrieron las consecuencias de la instauración de la estirpe borbónica en España. ¡Hay que ser mentecato!       

martes, 30 de octubre de 2018

Una bandera para Caudete

    Esta va a ser la última idea que lance hasta después de las próximas elecciones autonómicas, locales, europeas y, quién sabe, generales. Aunque creo que Pedro va a aguantar como una palmera sometida a vientos de 100 kilómetros por hora.
   Bien, ya que se está tramitando la adopción del “Himno de las Colonias” como himno local, podríamos tener en el futuro una bandera.
    Sí, nuestra propia bandera para que ondeara en el balcón del ayuntamiento y en dependencias oficiales.
    Eso sí, debe ser una bandera científicamente ajustada a la historia local, aprobada por el Pleno y ratificada por la Junta.
    Premisa ineludible: debemos olvidarnos de cuestiones estéticas o gustos personales. Eso no funciona así. Insisto: ciencia y rigor histórico.
    Para no andar a ciegas, he recabado, por medio de un amigo, información de fuentes entendidas; una de ellas la Real Academia de Cultura Valenciana, así como de expertos en heráldica y vexilología. No voy a explicar aquí toda la información que he conseguido ya que necesitaría mucho espacio.
    Pero teniendo en cuenta los títulos nobiliarios que atesora la Villa y su escudo heráldico, hay tres opciones posibles y perfectamente aceptables.
    Esas opciones sobre qué color o colores debería llevar la bandera, las pueden explicar con datos histórico-científicos los expertos de la Academia de Cultura Valenciana a quien el ayuntamiento debería consultar.
    Eso sí, en cualquiera de las opciones que se acuerde debería aparecer el rombo coronado y las llaves cruzadas.  
    No voy a desvelar en este humilde cuaderno cuáles son esas opciones perfectamente asumibles ya que sería como hablar de un penalty polémico en un partido de fútbol antes de su comienzo.  
    Ahora bien, siento desencantar a quien defiende que la bandera de Caudete debe ser la Senyera valenciana (instituida en el siglo XIII por Jaime I como “señal” de guerra durante la conquista).
    Hoy, legalmente, la cuatribarrada con la franja azul es la enseña de la Comunidad Valenciana y no la puede utilizar ninguna entidad pública salvo la Generalitat Valenciana. Por Ley, debe lucir obligatoriamente en ayuntamientos, diputaciones y demás dependencias de titularidad pública.
  La bandera que hoy tiene la comparsa de Guerreros, y de la que ha sido muy digno depositario, ¿fue en otro tiempo el Estandarte Real de la Villa?
   Lo que me transmiten es que la bandera de Los Guerreros es, ciertamente, la bandera del Reino de Valencia, pero no se puede hablar de que fuera la bandera local durante nuestra pertenencia al Reino. No había banderas en ningún sitio. Lo que ondeaba era el estandarte del Reino. 
    Hoy, rigurosa y legalmente, tampoco podría ser ya que, como he indicado antes, la Senyera Coronada sólo puede usarse como bandera de la Comunidad Valenciana.
    Por otro lado y como recuerdo de nuestro pasado histórico, sí sería aceptable que la Senyera estuviera en el interior del edificio consistorial dentro de una urna-expositor, acompañada de una leyenda explicativa y motivada, siempre que los Guerreros estuvieran de acuerdo.
    Después de esta exposición, me atrevo a pedir que si esto se lleva adelante, el acuerdo plenario sea unánime. De lo contrario, es mejor dejar las cosas como están(*).
    Por último, y por si alguien no había caído, la ciudad de Valencia no tiene bandera. Cualquiera que se acerque a la capital del Turia se puede fijar en el balcón principal. Verá que solo hay tres: la de la Comunidad Valenciana, la de España y la de la Unión Europea. Es decir, cumplimiento de la legalidad. La misma legalidad que se cumple en Caudete al lucir la bandera de Castilla la Mancha, de España y de la Unión Europea.
    Bueno, se acabaron las ideas y propuestas hasta después de las elecciones del año que viene.   
    (*) El mismo acuerdo unánime que debería haber imperado a la hora de elegir el nuevo Salón de Plenos. Hay que cosas en las que o estamos todos de acuerdo o es mejor dejarlas correr.  

¿Se repite la historia?

   Buena se ha armado, buena. Yo tampoco pensaba que la extrema derecha, la ultraderecha, o como quiera que se llame podría llegar a dar un...