lunes, 27 de noviembre de 2017

Puigdemont llora, pero la sequía sigue

    Pensaba yo que lo mismo de tanto lloriquear los mandatarios catalanes, los fugados, los encerrados y los que están libres (pese a pensar y decir lo que les de la gana) lo mismo se aliviaba esta falta de lluvia. Espero que el miércoles se cumpla el pronóstico y nos toque aunque sea la pedrea.
    Desde Luego, no hay nada como estar a caballo entre dos provincias y entre dos comunidades autónomas para constatar que este país no tiene remedio. Vengo defendiendo que hay tres materias que nunca tendrían que haber sido transferidas: Sanidad, Educación y Medio Ambiente.
    Sobre las dos primeras, sostengo que el territorio Insalud no era tan malo y el territorio MEC tampoco era tan malo. Y sobre la tercera, ahora con este nuevo ciclo de sequía peninsular, se hace más patente la ineficacia del ministerio de Medio Ambiente y de sus sucesivos ministr@s.
    Uno ve las noticias de la tele de Toledo y da la impresión de que el Tajo es suyo. En Valencia, se creen que el Júcar es suyo. En Cataluña, se creen que el Ebro es suyo.
    Estamos en una situación de sequía parecida a la de los años 1994 y 1995 y hasta el más tierno infante sabe que esto ha sido, es y será cíclico. En el secarral del sureste donde nos encontramos tenemos claro que el clima es seco o semiárido y que esos periodos secos son frecuentes. Pero, claro; resulta que se dan cuenta de la gravedad del problema cuando no llueve del Sistema Central hacia el norte.
    No se si como dicen los modelos climáticos estos periodos serán cada vez más duros. Lo que sí sé (y la historia se repite) es que lo único que se ha hecho es un par desalinizadoras en la costa alicantina. Está muy bien para producir agua para consumo doméstico pero a 0,90 € el metro cúbico, a ver qué agricultor la quiere/puede pagar. 
    Hay muy pocas depuradoras que tienen incorporado el tratamiento terciario, el que permitiría el uso de esa agua para regar.
    El trasvase Júcar-Vinalopó es un fiasco; ni se han terminado las conducciones, la balsa de San Diego tiene fugas y no hay una estación de tratamiento intermedia, tal y como se prometió por el Gobierno.
    Y el Tajo-Segura cerrado porque los embalses almacenan menos de 400 Hm3.
    En fin, Matrícula de Honor a la ineficacia a los sucesivos gobiernos centrales y Matrícula de Honor a la ineficacia a los gobiernos autonómicos por la parte que les toca.

martes, 21 de noviembre de 2017

Chupetes para los lloricas

De vez en cuando recibo un correo de SOSVOX donde en el asunto escribe “¿algo funciona mal en tu ciudad?”
La pregunta que me hago es si hay algo que funciona bien en nuestros pueblos y ciudades. Bueno, el domingo pasé por la calle San Roque y vi que ya la habían limpiado de hierbajos o vegetación endémica, según se quiera. Lo creamos o no y por lo que he visto (y he visto bastante) hay algo que funciona razonablemente bien en el pueblo y es el servicio de recogida de basura y limpieza viaria. Otra cosa es que hay vecinos incívicos, como en todas partes. En vez de “pienso, luego existo”, tienen en la cabeza “pago, luego ensucio”. Sí que tiene que mejorar la recogida de contenedores en los caminos si bien lo que he visto muchas veces es vergonzoso; se dejan cosas que se pueden llevar y se deben llevar al ecoparque, verbi gratia retretes o tuberías de pvc de riego. Un poco de cabeza, please.
Leo también que se pelean María del Mar e Ismael; bueno, ¿qué sería la política sin que gobernantes y opositores se cruzaran improperios de vez en cuando? No le veo tanta trascendencia siempre y cuando se quede en el ámbito estrictamente político. 
Y para cerrar este pensamiento semanal, un refrán que creo que dice “la mentira tiene las patas muy cortas”. Hoy el diario El Mundo se hace eco de la publicación de un libro con notas de Josep Pla que al independentismo no va a sentar bien. Dice el genial literato: “hablando con sinceridad, el catalán es un pueblo llorica, nunca está contento”. Ya lo hemos visto, Sr. Pla, ya lo hemos visto. Lo que pasa es que de lloriquear han pasado a berrear. Quizá lo que necesitan es un chupete untado en benzodiacepinas.   

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Ah, se me olvidaba.

A ver. ¿Qué es eso de ir al trabajo cuando a uno le da la gana? Lo digo por los Tardás y Rufianes, de ERC, y sus novillos en el Congreso. Encima, cobran lo mismo a fin de mes. ¡Oiga! pongan un control de asistencia. 
¿Qué me diría mi empresa si yo hiciera lo mismo? Me lo advertiría dos veces; a la tercera estaría en el paro. 

Russian connection

¡Vaya, vaya! Lo que planteaba hace unos días en un post no tenía un origen tan paranoico. Cada día son más los medios y expertos que hablan de una conexión rusa para, con la excusa de Cataluña, desestabilizar España y hacer temblar la Unión Europea. Hoy el editorial del diario El Mundo es contundente. “El 55% de las noticias falsas sobre Cataluña llegó de Rusia”. El editorial puedo leer: “el Kremlin ha encontrado en el ciberespacio un campo de ataque muy fácil que le permite desestabilizar a Occidente y, a la vez, ganar influencia global”.
Y decía en mi anterior post, que nadie en Cataluña se ha comparado con Chechenia; por lo de la salvaje opresión del franquista estado español. Lo que hizo Moscú en esa región separatista fue con fuego y sangre.
La acertada presencia de Puigdemont en Bruselas (digo acertada por que ha ido al sitio donde más daño puede hacer) ha despertado, como decía en otro comentario, a las regiones ricas. Ahí están los conservadores y pseudoxenófobos flamencos; ahí está la Liga Norte italiana. El “nostre president” le ha pegado un tiró en el corazón a Jean Monnet, Robert Shuman o Konrad Adenauer, por citar a tres de los padres de la Unión Europea.
Y vuelvo a insistir; todo se reduce a un común denominador: el poder económico.
Me mantengo en que Rusia quiere dinamitar la Unión Europea para alzarse como el dominador de la economía de este hemisferio.
Mientras el dinero y la acumulación de riquezas sea la fuerza motriz de nuestras vidas no habrá solución.     

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Yo también firmo

   Hoy quiero pasar de la turbia política. Hoy quiero hacerme eco de un correo que me ha llegado de SOSVOX. Buscan firmas para que se contemple la mala praxis con resultado de muerte en clínicas veterinarias y la falta de humanidad. Yo he firmado. Evidentemente, ni todos los médicos son malos, ni todos los albañiles son malos, ni todos los periodistas son malos, ni todos los taxistas son malos. Pero como en todas las profesiones, los veterinarios meten la pata. Lo peor es el trato, que roza lo inhumano; lo digo por experiencia propia. Esto viene a cuento porque hace un año perdí a mi querida Diana. Se la llevaron a Villena para un examen y nos la trajeron medio muerta. Mi madre tuvo que soportar con angustia toda una noche de maullidos agónicos del pobre animal que no se recuperaba de la anestesia que le habían puesto. Al otro día la veterinaria se la llevó para sacrificarla. Me pasé casi todo el día llorando, y eso que estaba en la distancia. Mi madre, allí mismo, en Caudete, lo pasó peor; muy, muy mal, durante meses. Sí, meses. No ya porque murió. Ya sabíamos que su vida iba a ser corta a causa de la diabetes. Según la analítica, tenía el azúcar por las nubes y el sobrepeso ya le empezaba a ocasionar problemas circulatorios. Sí, pero hay varias maneras de morir. En nuestro caso, fueron las formas. La nula empatía de la clínica que, por supuesto, para mí está proscrita.  ¿Denunciar? Je, denunciar a la Sanidad Pública por una muerte de una persona por mala praxis es chocar contra una pared; denunciar por la muerte de un gato sería como estrellarse contra el muro de Berlín. ¿A quién le importa un animal más o menos? 
Escribo esto y, todavía, un año después, se me pone un nudo en la garganta. Hoy reposa en una tumbita que hice en el campo a los pies de un almendro. Ah, yo firmo.
En recuerdo; 



lunes, 6 de noviembre de 2017

Así de clarito

Perfectamente explicado; mucho mejor de como lo iba a plantear yo.
https://elpais.com/elpais/2017/11/03/opinion/1509721330_160236.html?id_externo_rsoc=whatsapp

¿Se repite la historia?

   Buena se ha armado, buena. Yo tampoco pensaba que la extrema derecha, la ultraderecha, o como quiera que se llame podría llegar a dar un...