miércoles, 27 de diciembre de 2017

Qué lío, qué lío.

La verdad es que yo también tenía confianza en que el bloque sedicioso se quedara sin mayoría absoluta en Cataluña. Sorprende que el prófugo cobarde haya superado a Junqueras, que está en prisión preventiva tras no huir y dar la cara ante la justicia.
Pero, Puigdemont ha vendido mejor su papel de mártir; el Moisés que quería llevar a su pueblo a la libertad pero la dictadura española se lo impidió. Con Junqueras encerrado, ERC se quedó sin referente en la campaña y los candidatos no pudieron mostrar mayor mediocridad, más todavía que los de JuntsXCat. Hubo un hecho que puede que incrementara el voto emocional a las formaciones independentistas: los bienes de Sijena salieron de Cataluña en un cumplimiento de una sentencia. Este hecho, estoy seguro, movilizó votos que se iban a quedar en casa tras ver que lo de proclamación de la república había sido una patochada. En el caso del bloque constitucional, ha quedado claro que no se puede estar en misa y repicando. Explico: Ciudadanos ha ganado en votos y en escaños tras haber mantenido una línea coherente y continua. Se estará de acuerdo más o menos con esta formación pero no se ha movido nada de sus planteamientos. ¿Qué les ha pasado a Podemos y al PSC?
Justo lo contrario. 
Iceta metió bien la pata el día que habló de indultos a futuribles condenados.  Ahí perdió un trozo de su crédito; ese fiel socialista de toda la vida de L´Hospitalet hasta San Adrià pasando por Sabadell que ha votado siempre PSOE se tuvo que sentir molesto. Suspenso.
Y de los podemitas, (aunque no sé por qué los he metido en el bloque constitucional) lo dicho; no puedes decir que no quieres la independencia pero descalificas a la justicia al hablar de "presos políticos". No puedes apoyar el referéndum porque la Constitución no permite una consulta para que una parte del territorio decida sobre el todo. No con esta Constitución, claro. De la okupa Inmaculada Colau te lo puedes esperar pero no de Iglesias; hacerte el "kool" con los indepes, ha provocado que haya mucha gente que haya abominado de ti en el resto de España, Pablo. 
Y del PP, está claro. Su dirección nacional está gastada, amortizada, sin substancia gris, ya no da más de sí. Indudablemente, Ciudadanos ha recibido un aluvión de votos del Partido Popular, aunque sea por sus nuevos aires, líderes jóvenes, y discurso uniforme. Es un toque de atención muy serio para Rajoy. En su caso, no es porque esté mayor sino que, jóven o viejo, quien lleva mucho tiempo en un mismo sitio se acartona; y más en politica. Y lo he visto muchas, muchas veces (desventajas de la edad). En Cataluña, el PP no tenía nada que hacer (como en el País Vasco) porque el voto de derechas lo absorbía CiU de forma mayoritaria. Incluso así, Albiol se ha estrellado.
Otra paradoja que nos dejan estas elecciones es que la CUP, que ha sido la más extrema, la más bestia  y la que más ha tirado del carro del mensaje independentista y anti España, se ha llevado un tremendo revolcón. Interpreto que buena parte de su electorado se ha sentido frustrado; les habían vendido un cuento de Navidad que después se ha convertido en calabaza.
Arrimadas enunció la mejor frase tras los comicios; 30 años de nacionalismo no se solucionan con unas elecciones. Y, sinceramente, no creo que esto tenga arreglo. Al menos mientras tengan canales para difundir lo bien que se vivirá en su "Utopía" republicana. Como comentaba en un post anterior, vamos a ver cosas que ni en sueños.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Campañas y cobardes

    Hace ya mucho tiempo que llegué a la conclusión de que las campañas electorales no sirven para nada. Y sirve menos lo que se dice en ellas. Los mítines (palabra castellanizada de meeting ‘encuentro’) sólo valen para que los partidos reúnan a sus respectivos votantes incondicionales, que escuchan con pasión la arenga del líder.
   Y allí que vamos los medios de comunicación por orden de los de arriba para sacar el mejor corte de voz, la mejor imagen; es decir, la burrada más gorda.
   Como he tenido que ir a bastantes y he visto lo que se monta (algunos con un barroquismo exagerado) puedo concluir que este tipo de actos no interesan a nadie ajeno a la respectiva formación política.
   Esto de la “campaña electoral” es casi un eufemismo. La única diferencia entre esos 15 días y el resto del año (porque muchos están en pre-campaña todo el año, incluso una legislatura entera,) es que puedes decir “vótame”.
   Si acaso esta campaña de Cataluña ha servido para algo; para confirmar que Puigdemont es un paleto, una rata cobarde y un patético payaso. Una clara demostración del bajo nivel político que tenemos en este país. Junqueras está en prisión preventiva; pero él sí dio la cara y no salió corriendo como una liebre. 
   El que todavía se cree líder la nación catalana en el exilio no es más que un prófugo de la Justicia que poco a poco está perdiendo fuelle. Cada vez le hacen menos caso y llegará el día en que él mismo se fundirá como un hilo de plomo de los que había en las casas.
    No sé qué van a decir las urnas y nadie lo sabe. Ni los más curtidos sociólogos expertos en demoscopia, digan lo que digan.
   Pero puedo adelantar que veremos cosas completamente opuestas a lo que se ha dicho estos 15 días.
   Y mientras, los curas catalanes están "A Dios rogando y esteladas ondeando",  pero eso para otro día. 

jueves, 14 de diciembre de 2017

Des-confianza

   El otro día me contaron (y la fuente es fiable) que lo peor del accidente de tráfico que sufrió el alcalde de Caudete, Moisés López, fue el tiempo que tardaron en acudir los servicios de emergencia porque no paraba nadie para auxiliar. Es tremendo pero tampoco me sorprende. En la sociedad de las redes sociales, los móviles, las tablets y no sé cuántas cosas más, resulta que la desconfianza entre las personas aumenta exponencialmente.
   Nadie se fía de nadie. Tememos que nos roben o nos agredan. La circulación por nuestras calles se ha convertido en la ley del más fuerte. Nos incomoda que alguien se siente a nuestro lado en el autobús o en el cine. Si no sube nadie en el ascensor con nosotros, mejor. En resolución, estamos en la sociedad del aislamiento. Claro que viendo por la tele o en los periódicos a zarrapastrosos como el Rufián o al asesino ese que dejó paralítico a un policía de Barcelona, sólo cabe preguntarse: ¿qué sociedad es esta? Encima sabiendo que compañeros de profesión han dado cancha a raudales a estos indeseables de la vida pero han ocultado lo que les pasó a las víctimas. El Tardá, el Rufián, el Iglesias y el resto de políticos-vividores esos están a toda hora en la tele. Las víctimas del independentismo y del “procés” catalán apenas tienen hueco. Muy lamentable.
Lo peor es que ahora viene, no las elecciones catalanas, sino el imperativo social de la “navidad” que nos obliga a ser felices, estar contentos, ser generosos. ¡Cuánta hipocresía! Yo admito que las tres semanas que vienen, entre el 22 de diciembre y el 7 de enero, van a ser horribles. Como le explicaba hace unos días a una chica que atiende una pastelería de Caudete mientras me tomaba un café, toda la emoción que siento por las fiestas de Moros y Cristianos es inversamente proporcional a lo que siento por las navidades. Lo único, como piensa la mayoría, es esperar un golpe de suerte con la lotería; o la del 22 de diciembre o la del 6 de enero. Prometo que si recibo ese golpe de suerte (que tampoco tiene que ser opulento), me apartaré para siempre del mundo de los medios de comunicación y me dedicaré a la agricultura. 

lunes, 4 de diciembre de 2017

Los jóvenes sí se responsabilizan

Y la prueba está en la nueva junta directiva de la comparsa de Moros elegida el sábado. Mis felicitaciones a Juan Luis y al resto de su equipo por embarcarse en esta tarea. Los que hemos estado en directivas sabemos de qué va esto. Mucho trabajo, gastas dinero de tu bolsillo y algunas veces recibes más palos que parabienes. Quizá por eso cada vez resulta más difícil encontrar gente que se quiera comprometer con un proyecto, a sabiendas de que te puede desgastar mucho en lo personal y en lo familiar.
Lo que ya me es intolerable es lo que fácil que resulta el reproche gratuito que solemos hacer. Ojo que pasa en todas partes, no sólo en Caudete. Pero ciñéndonos al caso concreto, durante muchos años he escuchado en los bares a la hora del café (ahora me he vuelto muy perezoso y no salgo) cómo se critica que los directivos sean siempre "los mismos" o que los que hacen la fiesta sean siempre "los mismos".
¡Oye! da un paso al frente, preséntate tú. ¿O no? Entonces...

Por el hecho de ser mujer

     Pues sí, este concepto “por el hecho de ser mujer”, es la agravante tenida en cuenta por el juez para elevar a 24 años de cárcel la con...